Hoy voy a hablar de la mal llamada “fiesta nacional”, es decir las corridas de toros. Y digo mal llamada porque a mi juicio la actividad del toreo no es más que la vergüenza nacional. Es increíble que en un país que se supone civilizado y evolucionado, no solo se siga permitiendo que se realicen corridas de toros, sino que además para muchos es el orgullo nacional y los toreros son poco menos que semidioses.
No me cabe en la cabeza la doble moral que practican muchos de los seguidores de los toros. Éstos se llevan las manos a la cabeza cuando ven en televisión las imágenes de maltrato animal que se practican en otros países. Por poner un ejemplo, la caza de focas que se practican anualmente en Canadá, o las peleas de perros (prohibidas por la ley en España), la caza de ballenas de Japón,.... Sin embargo cuando llega la hora de hablar de la tortura gratuita hacia los animales que representan las corridas de toros, entonces para ellos sí hay justificación.
Su gran argumento es el siguiente: “es una tradición y pertenece a la cultura española” ¡pues que gran argumento! Entonces usando este esa afirmación ¿qué quieren decir? ¿qué todo lo que sea tradición en una cultura hay que respetarlo y darle continuidad por muy salvaje e injustificable que sea? Pues qué bien, venga si una cultura dice que por tradición se puede matar a tu mujer si cocina mal, pues hay que permitirlo, si en una cultura lo normal es la ablación del clítoris pues nada, hay que permitirlo y respetarlo, claro es su cultura… Lo siento señores pero me parece que el de la tradición cultural es un argumento muy pobre, por no calificarlo de inexistente. Lo que está mal hecho debe corregirse por mucha tradición que sea. (Y con los ejemplos anteriores no estaba poniendo en el mismo nivel a las mujeres y los toros ni nada parecido, está claro que son problemas de gravedad muy diferente, pero sirve para ver lo absurdo del argumento de la tradición).
Luego está el tema de esos personajes, ídolos de muchos, que son los toreros. En mi opinión esas personas no son más que unos salvajes, que dedican su vida al maltrato animal, y lo más absurdo de todo es que cobran sumas muy importantes de dinero por ello. Para mí no merecen ningún respeto ni mucho menos admiración y por mi parte no la conseguirán jamás. Sus defensores esgrimen su gran argumento: “es que se juegan la vida cada vez que torean”. Más se la juegan otras profesiones mucho menos reconocidas y mucho más peligrosas, sin necesidad de maltratar animales sin otra razón que la diversión personal y ajena. ¿No corren más peligro los mineros que bajan todos los días a la mina? Está claro que si, y casi nadie les reconoce su mérito. Entonces me pregunto ¿Por qué a estos maltratadores profesionales se les da mérito?
Hace unos días leí una noticia en la que se hablaba sobre que en Portugal habían prohibido la emisión de corridas de toros en horario infantil. Es llamativo que sea nuestro país vecino quien tenga que darnos lecciones de sentido común haciendo algo tan lógico como es evitar la violencia gratuita (y real, no olvidemos que eso no es una pelicula ni un videojuego) en horario infantil. Me parece una buena decisión y estaría contento que en España se hiciese lo mismo, pero sigue siendo insuficiente.
Desde mi punto de vista, el mundo de los toros tiene que cambiar radicalmente la forma en que se desarrollan los festejos, eliminado el picador, los banderilleros y por supuesto la muerte del toro. La otra opción debería ser la prohibición total de las corridas de toros.
Lo que no se puede permitir es que se siga maltratando animales única y exclusivamente por diversión. Eso ni es arte ni es fiesta, tan solo es una crueldad injustificable.
Salu2 para tod@s.